“No tengo tiempo suficiente para hacer ejercicio”.

Reservar tiempo para el ejercicio puede ser un reto. Usa un poquito de creatividad para sacar el mayor provecho a tu tiempo.
  • Divide tu rutina en pequeñas caminatas durante el día. Si no tienes tiempo para una rutina completa, no la anules.  Sesiones de ejercicio más cortas, de 10 minutos distribuidas a lo largo del día también ofrecen beneficios. Especialmente para aquellas personas que necesitan mantener el metabolismo activo para reducir peso.
  • Quien madruga dios le ayuda. Si estás todo el día ocupado y durante la noche ya estás agotado, levántate 30 minutos antes, aunque solo sean dos veces por semana para  hacer un poco de ejercicio. Una vez que te hayas acostumbrado a las rutinas matinales, añade uno o dos días más a la  rutina.
  • Conduce menos, camina más. Cuando te dirijas a un destino determinado (trabajo, escuela, supermercado etc.) Aparca el coche en la última fila del aparcamiento o incluso unas cuantas manzanas más allá y camina hacia tu destino.  Si es el metro o transporte público, intenta que sea una parada antes.
  • Reajusta tus rituales. La mañana de todos los sábados con los niños o tu mejor amigo(a) podría cambiarse ocasionalmente por una salida en bicicleta, una lección de escalada o una zambullida en la piscina. Si el bolsillo lo permite, el entrenador personal puede ser la mejor opción.